La IA está transformando el cómputo de un servicio digital en una carrera de infraestructura física: chips, centros de datos, energía, enfriamiento, suelo, fibra y capacidad de deuda. Las necesidades globales de CapEx para centros de datos podrían alcanzar más de USD 5 billones, con las instalaciones preparadas para IA representando la mayor parte del gasto. Esto implica una expansión de casi 100 GW de capacidad en los próximos 5 años.