Historias de Crecimiento: Diego Vásquez del Mercado
¿Cuál fue el momento que te hizo pensar: “Aquí es donde quiero trabajar”?
Ese momento llegó desde mi primer día en A&M. La verdad, llegué bastante nervioso porque no conocía a nadie en la firma y no sabía muy bien qué esperar del ambiente de trabajo. Para acabarla de complicar, entré por la entrada equivocada del edificio y terminé completamente perdido buscando la oficina.
Mientras intentaba ubicarme, un compañero de otra área, Rich, se dio cuenta de que estaba perdido y se acercó a ayudarme. Aunque no me conocía de nada, no solo me indicó cómo llegar, sino que me dio un recorrido por la oficina, me presentó a personas de su equipo y del mío, y se aseguró de que me sintiera bienvenido.
Al terminar ese primer día, ya sentía que formaba parte del equipo. Esa experiencia me mostró el tipo de cultura que existe en A&M y me confirmó que era el lugar correcto para mí.
¿Puedes compartir alguna ocasión en la que la retroalimentación o el coaching en A&M te ayudaran a crecer?
Durante mis primeros proyectos en A&M recibí retroalimentación sobre la forma en que presentaba mi trabajo en las reuniones con el equipo interno. Me comentaron que necesitaba transmitir más seguridad y confianza al compartir mis ideas y en la forma de analizar y abordar los problemas.
Un director de mi área se tomó el tiempo de darme un consejo que hasta hoy recuerdo. Me dijo que todas las personas en la sala estaban ahí para apoyarme, no para juzgarme, y que equivocarse es una parte natural del aprendizaje y del crecimiento profesional.
Ese cambio de perspectiva tuvo un impacto importante en mí. Desde entonces me siento mucho más cómodo compartiendo ideas, presentando análisis y participando activamente en las discusiones. Me ayudó a entender que el crecimiento profesional viene de atreverse a contribuir, hacer preguntas y aprender de la experiencia.
¿Cómo describirías la cultura de tu oficina o equipo local?
Describiría la cultura como muy colaborativa y cercana. Lo que más me ha impresionado es la disposición que tiene la gente para ayudar, sin importar qué tan ocupada esté. Ya sea un Analista, un Director o incluso un Managing Director, las personas son accesibles y realmente están interesadas en apoyar el desarrollo de los demás.
También existe una mentalidad muy fuerte de mejora continua. La gente busca constantemente aprender cosas nuevas, retarse a sí misma y elevar la calidad del trabajo que entregamos. Esa combinación de trabajo en equipo, accesibilidad y altos estándares crea un entorno donde puedes desarrollarte rápidamente mientras cuentas con el apoyo de quienes te rodean.
¿Cómo se relaciona contigo el valor de Objetividad de A&M y dónde lo has visto reflejado?
La objetividad es un valor con el que me identifico mucho porque considero que es la base de una buena toma de decisiones. En consultoría, las respuestas no siempre coinciden con lo que el cliente o incluso el propio equipo espera encontrar. Ser objetivo significa seguir los hechos, los datos y el análisis hasta donde nos lleven, incluso cuando las conclusiones pueden ser difíciles de comunicar.
He visto este valor reflejado en prácticamente todos los proyectos en los que he participado, especialmente al construir modelos financieros y evaluar el desempeño de empresas. Nuestras recomendaciones se basan en evidencia y análisis, no en supuestos o preferencias personales.
En ocasiones, los resultados confirman lo que se esperaba y, en otras, desafían esas expectativas, pero nuestro objetivo siempre es presentar una visión honesta y precisa de la situación.
Si pudieras intercambiar vidas con alguien por un día, ¿con quién sería?
Probablemente elegiría a un atleta profesional, especialmente un tenista, golfista o basquetbolista.
Siempre me han gustado los deportes y la competencia, tanto de manera individual como en equipo. Lo que más me llama la atención es el nivel de disciplina, constancia y dedicación que se necesita para competir al más alto nivel.
Me encantaría experimentar lo que se siente rendir bajo presión frente a miles de personas y conocer de primera mano todo el trabajo, la preparación y los sacrificios que hay detrás de convertirse en uno de los mejores del mundo.